Plumas invitadas
Las fábulas de Pla Ventura
Entre lo Divino y lo Pagano
Frases célebres
Noticias
videos de Facundo Cabral
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
Autor: LINDA D'AMBROSIO
22/01/2018
JUAN CARLOS, MAGDALENA Y YO

L

o humano y lo divino se entremezclan, literalmente, en la más reciente obra de Juan Carlos Méndez Guédez, La ola detenida, inscrita en el ámbito de la novela negra.Magdalena Yaracuy, una investigadora venezolana radicada en Europa, decide aceptar, tras muchas vacilaciones, un caso que la obliga a regresar a Caracas.

Magdalena me cae mal y eso, a no dudarlo, es un mérito innegable de  Méndez Guédez: lo peor que le puede pasar a un texto es dejar al lector indiferente, y mi animadversión hacia la protagonista es prueba indiscutible de lo convincente de su discurso. Me irrita en este personaje cierta necesidad de conservar la independencia aun a costa de sacrificar sus propios afectos: termina por ser víctima de su pretendida fortaleza, que es en realidad lo que le impide disfrutar de aquello que tanto anhela.


LA OLA DETENIDA, la obra a la que alude nuestra compañera

La investigadora es un compendio de dualidades: se entremezcla en ella lo pragmático y lo espiritual. Sus reacciones pueden ser desproporcionadas, como evidencia el hecho de que, pudiendo limitarse a huir cuando siente que es perseguida en la calle, elige arremeter contra uno de los que la acosan. No se detiene a la hora de persuadir o escarmentar a sus interlocutores. Pero, al mismo tiempo, echa mano de sus intermitentes poderes metafísicos en favor propio o de otros. Aprovecha el escritor para explorar los matices y distorsiones del mundo marialioncero: “Ella no vivió esos rituales. Muchísimo menos había participado en ceremonias con sacrificios”.

Notablemente ordinaria, Magdalena es al mismo tiempo el trasunto de los refinamientos del propio Méndez Guédez, y coexisten incomprensiblemente en ella la afición por la chicha morada (¡de sobre!) y la familiaridad con la bouillabaisse,  de la que afirma: “Recuerdo unos personajes de una novela de Hemingway que la comían encantados. Y me fío de Hemingway”.  Porque a lo largo de todo el texto se encuentran diseminadas abundantes referencias literarias, que van desde la lectura inconclusa del Tristam Shandy  hasta la alusión a Allan Kardec.


Juan Carlos Méndez Guédez, autor de LA OLA DETENIDA

Al mismo tiempo, la protagonista de la obra es la propia Caracas, lo que justifica el título del libro, como comprobará el lector, tanto la vigente como aquella que permanece en los recuerdos de quienes la conocimos, por ejemplo, en los años setenta. Muchos de los episodios que conforman la historia tienen lugar en las inmediaciones de la UCV, cuyos parajes cobran preponderancia en las páginas publicadas  por Harper Collins Ibérica.Méndez Guédez desvela el rostro de una ciudad transmutada y describe la desubicación del emigrante que regresa (“Amor, ¿dónde vives tú? Yo sé que vives en España, pero hablas como si más bien estuvieses en el planeta Marte”). 

También narra la discriminación de la que puede ser objeto el retornado, al que se le niega  hasta  un trozo de tierra para darle fiesta a los gusanos. Nada se le escapa al también autor de  Los Maletines, El baile de Madame Kalalú, Una tarde con campanas y la premiada Tal vez la lluvia, entre otros libros.Gestálticamente, mi antipatía por Magdalena debe de ser el resultado de proyectar en ella los rasgos que niego y me resultan inaceptables en mi misma. Es posible.

Seguramente Magdalena es un poco lo que somos todas, con nuestras filias y fobias, y Méndez Guédez lo plasma magistralmente en La ola detenida, un libro en el que lleva tanto peso la trama que engancha desde la primera página, como la experta construcción de los personajes. Agradezco pues, junto con el agradable rato de interesante lectura, los beneficios terapéuticos al admirado autor.

 
  Nombre
  Email
 
  Comentario
 
INSERTE EL CÓDIGO para activar su opinión
CAPTCHA Image
código:     ((Pincha si no puedes leer el código))

 
consulta y respeta las normas de uso