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Autor: Isaura Díaz Figueiredo
27/02/2019
LA MARIPOSA

E

l PP no debe ceder ante presiones internas donde imperan EGOS, ni  estrujamientos de los que hoy mal rigen España. 

—No se negocia con terroristas, independentistas, comunistas

—No se cede ante el delincuente, ni el oportunista.

—Ante el violador y maltratador “Prisión permanente revisable”………Si una vez  consiente, es rehén por siempre. Ocurrió en un tiempo de cuya memoria no quiero acordarme… llegó “el guapo” les prometió más y más y mucho más…  y España se diluye. Energía, valor  y a por todas… 

Recordemos a Blanco asesinado por la ETA, el PP no cedió a chantajes... hoy su familia  y los españoles de bien lo lloramos como a un héroe. Lo que vino después… solamente fue hacer rayas en el mar.

Otro apuntito:

Tarde y mal, Sánchez dio apoyo al Presidente Juan Guaidó, España perdió la gran oportunidad de ser referente en Europa, olvida Pedro que fue la segunda patria de muchos españoles emigrados en los años 50, Venezuela se desangra, Maduro los condujo a la indigencia.

Al Presidente de los 84 escaños, le pidieron miles de venezolanos que viven en España, una palabra, “reconocer a Guaidó”… desean regresar a sus hogares, a su tierra, poder vivir sin miedo. Ojalá Venezuela más pronto que tarde, goce de la ansiada libertad y poco a poco regresen los exiliados. Venezuela nada sobre un mar de petróleo.

Le deseo Juan Guaidó que su nación vuelva a remar en la buena dirección, es usted una persona joven y preparada, devolvió la ilusión a una nación bajo el Síndrome de Cotard. Hermanos venezolanos “Le délire de negación” ha terminado, han respondido que siguen vivos a pesar de carecer de “todo”, solamente desean olvidar el trastorno mental de negación que les impuso el dictador Nicolás Maduro. 

FABULA LA MARIPOSA.

Un hombre encontró un capullo de mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar durante varias horas, mientras la mariposa luchaba por salir del capullo.

El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar el cuerpo a través del pequeño orificio del capullo, hasta que llegó un momento en el que dejó de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento y parecía que se había atascado.

Entonces el hombre, bondadosamente, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó un lado del orificio del capullo para hacerlo más grande. Así por fin, la mariposa pudo salir.

Sin embargo, al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se estiraran y crecería lo suficiente para soportar al cuerpo, que se contraería al reducirse la hinchazón. Ninguna de las dos situaciones sucedieron, y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.

La libertad solamente podría llegar después de la lucha…Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha de la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba los fluidos del cuerpo de la mariposa hacia las alas, para que estuviesen grandes y fuertes para volar.

La libertad y el volar solamente podrían llegar después de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también se le quitó su esencia.Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si se nos permitiese progresar en nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiríamos en inválidos. No podríamos crecer y ser fuertes, ni ser nosotros mismos.

¡Cuánta verdad hay en esto! Cuántas veces hemos querido elegir el camino corto para salir de dificultades, tomando unas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.

Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar, y que a través de nuestros esfuerzos y caídas somos fortalecidos, así como el oro es refinado con el fuego. 

 
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