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Jesús Treto Participante en el I Premio Cabral de Literatura

 
Autor: Jesús Treto
24/03/2011
Relato a concurso en el I Premio Cabral de Literatura
AL COSTADO DEL RÍO

E

n uno de los tantos viajes, que por incertidumbre hago y en certeza pocas veces vuelvo, me senté a un costado de un río, de aguas tranquilas y poco profundas. El río tenia origen en una imponente montaña, la cual los habitantes de ese lugar la llamaban, el alma de la tierra. Y sin saber me había sentado, en esta ocasión, en el rio de las voces.
 
No paso mucho tiempo para que me quedara atrapado en el ir de la corriente, observando aquella agua cristalina que reflejaba el azul del cielo, y sin sentir caí en un pensamiento profundo, los sentidos dejaron de trabajar y se relajaron, dando paso libre a que el interior mío se conectara de nuevo con el universo. Surgió una idea hecha pregunta, el cual aun no podía comprender, ¿Qué era la mentira?, la subjetividad que podía tener era infinita; pero estando conectado con el universo, el río de la voces comenzó a ser un portal de seres que en algún tiempo fueron y otros que estaban siendo.


 
Como buen sabio, el río me contesto con otra pregunta:

-¿Más vale una mentira que te haga feliz que una verdad que te haga llorar?-
 
No sabía que contestar, pues no sentía la claridad de mi pensamiento. Pero otra voz contesto:

-La mentira es un fantasma que nunca te dejará en paz, mientras sólo tú sepas la verdad... y esto no significa que haya que decir la verdad sino hacer las cosas con honestidad.-
 
Esto dio paso a dialogo universal, comenzaron a surgir voces de personas que para mí eran anónimas, se comenzó el debate, y otras voces diferentes dijeron:

-La primera vez que me engañes será por tu culpa, la segunda será por la mía-

-Prefiero que me hiera la cruda realidad a que me envenene la mentira piadosa-

-El mentiroso es aquel que es incapaz de afrontar la realidad... por lo que se condena a la adversidad de vivir bajo la mentira-
 
El río de nuevo hizo se hizo partícipe:

-La persona que dice mentiras es mentirosa, pero el que dice la verdad ¿es verdadero? No, es sincero-
 
Esto fue el detonante, y comenzaron a hablar algunos filósofos a los cuales reconocía, para mi sorpresa el primero en aparecer fue Nietzsche y dijo:

-Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti-
 
Después apareció uno de los antagonistas del cristianismo, y Lutero con voz animosa dijo:

-Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve-
 
A lo que Prosper Merimee respondió:

-Toda mentira de importancia necesita un detalle circunstancial para ser creída.-


 
El señor de la lengua española hizo su aparición, y Miguel de cervantes dijo:

-La verdad anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua-
 
Tres más de forma inmediata y seguidamente dijeron:

-El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera-  Alexander Pope

-Al que juró hasta que ya nadie confió en él; mintió tanto que ya nadie le cree; y pide prestado sin que nadie le dé; le conviene irse a donde nadie lo conozca-  Ralph Waldo Emerson

-Ni la utilidad del mentir es sólida, ni el mal de la verdad perjudica mucho tiempo- Juan Luis Vives
 
Todo lo ocurrido había generado en mi poca certidumbre, la mentira tenía varios significados, varias analogías, esto claro por ser subjetiva.  Pocos segundos pasaron para que un griego llamado Sófocles dijera:

-Una mentira nunca vive hasta hacerse vieja-
 
El ritmo del debate estaba disminuyendo, la conexión con el universo se estaba terminando, y el los fines de la conversación oí decir a  Baltasar Gracian:

-El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído-
 
Y en el delirio agonizante del fin del dialogo, con acento característico, un tono suave y oriental, murmuro un chino:

-La mentira produce flores, pero no frutos-
 
Sentí como mi interior se desconectaba con el universo, mis sentidos regresaban a la realidad, mi piel me decía que un aire de libertad se sentía a mí alrededor, mis oídos me advirtieron del movimiento del pasto debido al viento, y mis ojos se maravillaban con el color anaranjado que adquirían las nubes con la despedida del sol.
 
Respire profundo, me levante, me sentía libre, había escuchado el pensar y el sentir de otros entes, de pequeños universos que conformaban a uno, voltee hacia la montaña, poco a poco oscurecía, y de repente desperté. 

 
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  Autor: JESUS TRETO 03/09/2013
  BUENAS NOCHES, SOY JESUS TRETO, AUTOR DE ESTE RELATO. QUISIERA SABER COMO LLEGO ESTE DOCUMENTO A ESTA PAGINA, PUES YO NO LO ENVIE O ALGO ASÍ, NO ME DISGUSTO LA PUBLICACIÓN AL CONTRARIO, SOLO CURIOSIDAD DE COMO LLEGO AQUÍ. GRACIAS.  
  Autor: liliana 27/09/2011
  QUE FEO LO QUE LE PASO  
  Autor: sophia 27/09/2011
  que feo  
  Autor: Lydia Inés Bourdón Román 29/03/2011
  Jesús, me ha gustado mucho tu historia. De cierta manera tenemos en común el amor por soñar despiertos y el agua. Muchas bendiciones y te deseo que ganes.