Plumas invitadas
Las fábulas de Pla Ventura
Entre lo Divino y lo Pagano
Frases célebres
Noticias
videos de Facundo Cabral
 

Premio Cabral de Literatura

Presentación Premios
Bases de concurso Envianos tu relato
 

Cristina Gálvez Participante en el I Premio Cabral de Literatura

 
Autor: Cristina Gálvez
09/12/2010
Relato a concurso en el I Premio Cabral de Literatura
EL HIJO DE BORGES

B

orges, era un tipo bien. Era hijo de un hacendado. Su padre murió, siendo el aún muy pequeño, por eso no tiene recuerdos de él.

Nunca tuvo una vida dura, pero si solitaria. En la estancia de Capilla del Señor, no hubo nunca otros chicos con quienes el pudiera jugar.


La Estancia

Sus únicas alegrías, eran sus primos, que venían de tanto en tanto porque sus tías venían a visitar a su madre. ¡La pobre Doña Rosalinda!

Parece ser que para toda la familia, la muerte de su padre fue una gran tragedia. De niño preguntó muchas veces cómo había muerto su padre, y nadie le quería decir o le decían tonterías, como que se había ido a la guerra.

¿Qué guerra si cuando él tenía tan solo dos años, era 1870 y no había en el país ninguna guerra?... ¡Salvo contra los infieles!.. Pero de esos se ocupaba Roca.

La negra Eusebia, era probable que ella no supiera nada. Pero Gualberto y Josefina...  que nacieron con la finca misma... ¡Qué vergüenza que no le dijeran!

Si él no iba a llorar.

¡Total nunca tuvo padre! ... y por saber de que murió el viejo, no se iba a apenar.

¡Quino! ... ¡Quinito! – oyó la voz de su madre llamarlo –

¡Venga para aquí, mi hijo, que hay alguien que le quiero presentar!

¿Alguien? ... ¿pero quién sería? ... si él ya conocía a todo el mundo.


Doña Rosalinda

Y así, su madre le presento al padre Nicanor Oyarmendi, era un cura muy cajetilla, nada que ver con el padre Manolo, de lentes redonditos y modales muy finos.

El padre Nicanor, era maestro y lo venía a buscar, para llevarlo a Córdoba, a un colegio muy privado y muy bien, donde tendría que ir a estudiar, si el día de mañana quería ser un hombre de provecho.

Su madre, la pobre Doña Rosalinda de tanto en tanto sollozaba ... mientras aquel cura raro le hablaba directo y sin vueltas, sin darse cuenta que estaba hablando con un niño, que no le interesaba nada pero absolutamente nada de lo que él pudiera estar diciendo.

Una sola cosa lo preocupaba... la palabra viajar y los sollozos entrecortados de su madre, que secaba sus lágrimas con el pañuelito de lino bordado y no dejaba de acariciarle las mejillas y la cabeza.

Vio pasar a Gualberto cargando un tremendo baúl de viaje y algo le preguntó a su madre acerca de tal o cual ropa suya y, de tal o cual calzado.

La cosa se ponía seria. Lo mandaron a cambiarse y su madre la pobre Doña Rosalinda, le dijo que en el vestidor iba a encontrar la ropa que Josefina le iba a ayudar a ponerse... Dijo algo de uniforme del Colegio de Monserrat ...

Él no entendía nada, pero no se le ocurrió preguntar ni hacer berrinches. Hacía lo que le decían.

Y así fue como a los siete años se lo llevó el padre Nicanor, pupilo, al prestigioso Colegio de


El Colegio de Monserrat

Monserrat...

De pronto se había quedado huérfano.

Sólo un beso pudo darle a su madre, que a esa altura cuando el paradito en el pescante de la puerta del coche, la miraba con ojos redondos de sorpresa, y el cura amablemente lo hizo ingresar al carruaje... entonces alcanzó a robarle a su madre ese beso, justo antes de que ella rompiera definitivamente en llanto.

Pegó su nariz al vidrio de la ventanilla, y a partir de ahí a su madre sólo la vio en períodos de vacaciones.

Nunca la vio vestida de otro color que no fuera el ignominioso negro.

Ignominioso porque su madre era una mujer bella, que para él merecía vestir con todos los colores de las flores.

Así, pasó toda su infancia, adolescencia y juventud... encerrado estudiando. Y extrañando a su madre, se hizo mayor y abogado.


Joaquín

Nunca quiso ser abogado, pero era lo que los adultos habían pensado que era mejor para él.

Incluso hasta ejerció, mientras pasaban y pasaban los años y su madre se iba poniendo cada vez más vieja.

Con el tiempo llegó a cumplir los 55 años. Y nunca se casó. Sólo se dedicaba a atender las cosas del estudio, a hablar de política cuando se lo requerían aunque si podía, elegantemente era un tema que evitaba y todos los fines de semana volvían a la estancia, allá en Capilla del Señor.

Pasaba largas horas caminando por los jardines de Gualberto, que ya estaba muy viejo para trabajar y ahora sólo mandaba. Josefina había muerto y también la negra Eusebia. En su lugar ahora hace tan solo unos poquitos años, habían contratado a un matrimonio joven con tres hijos, un varón y dos niñas. El varón era el mayor, las niñas eran más pequeñas. La señora se llamaba Clara y era una mujer muy bella.

Tenía los ojos más azules que el cielo... más azules que el mar. Una sonrisa muy luminosa, contorneada de rojos labios, trémulos pies y delicadas manos... no parecía una casera. Y su piel... blanca jazmín. Incluso él, adivinaba que probablemente así oliera ella.


Clara

El marido no. Le caía incluso hasta desagradable. Era un morocho rústico, simplón muy trabajador y servicial, sí... pero con ella tenía un trato demasiado torpe, para su gusto y consideración, de cómo se debía tratar a una mujer.

Joaquín, había observado esto y se preguntaba como un hombre tan afortunado podía ser tan asno.

Mariano se llamaba el susodicho.

Clara y Mariano eran los nuevos caseros. Junto con ellos aparecieron otras dos mujeres. Entrerrianas ambas. Pura casualidad, porque no tenían una historia común. Una de ellas, la más morocha se llamaba Raquel y la otra Susana. Ellas ayudaban a Clara a organizar la casa.

Mariano, ayudaba a Gualberto que ahora ejercía de capataz y se encargaba de la peonada.

Las dos entrerrianas, ocupaban las habitaciones de servicio que había en la casa grande. Y el matrimonio, la casita que había detrás de la de Gualberto.

Y todo parecía estar bien. Su madre estaba satisfecha. Y la casa ordenada.

Y siempre cuando él llegaba de Buenos Aires, todos sin excepción tenían para con él la mayor de las atenciones.

¡Así que nada de que quejarse! Y él ya estaba planeando dejar todo el tema del estudio jurídico en manos de sus asociados más jóvenes, no necesitaba trabajar para vivir y la abogacía nunca le gustó. Por lo tanto, y dado que ahí se  sentía tan cómodo.... ese sería próximamente su lugar permanente.

Su sueño, era escribir... quizás un libro... quizás poemas, o tal vez letras de canciones, ya que le encantaba la música... Tocaba brillantemente el piano.

Y volverse a la finca, era lo que sentía que debía hacer, su madre estaba ya muy anciana y él sentía que ella lo requería. ¡Al fin y al cabo, él era el único tesoro de esa mujer!

Con la edad que tenía, no pensaba ya en formar familia. Nunca se le presentó el amor.

Y en esas cavilaciones, estaba cuando un día de los tantos que él venía a pasar a la finca, para olvidarse del fragor de la gran metrópolis...escuchó el grito desesperado de Gualberto.

¡Clara... Clara ! ... venía gritando el pobre viejo... ¡Es Mariano! ... ¡Es Mariano! ... ¡Se muere! ... ¡se muere! ... ¡Lo agarró un toro embravecido por el celo, que furioso al ver que lo separaban de la manada, arremetió contra él... y lo ha perforado desde la espalda...!

¡Ay Dios mío! ... ¡Ay Dios mío! ... se lamentaba Clara...

Detrás de Gualberto, llegaron los peones cargando el cuerpo hecho guiñapos del fornido Mariano.

Nada, se pudo hacer, los cuernos le habían atravesado el vaso y murió desangrado antes de que alcanzase a llegar el doctor.

Los niños lloraban, todos estaban consternados... incluso la pobre Doña Rosalinda... hasta un soponcio le había dado. Quería mucho a Clara... y verla enviudar fue evocar tiempos pasados.

Ese día, él se entero como había muerto su padre.

Gualberto se lo dijo.

Su padre, no murió trágicamente, simplemente se fue, se fue detrás de una puta. Por eso todos, evitaban hablar de él, y su madre prefirió inventarle historias. Y sus tías, por eso, todas a su madre, la trataban como la pobre Doña Rosalinda.

¡Qué dolor sintió en el pecho!

¡Tantos años y sin embargo esas cosas siguen doliendo!

Y así siguió pasando el tiempo y él, Joaquín Borges, siguió viviendo sin vivir, pero no se daba cuenta o quizás sí, pero se hacía el distraído.

Corría ya el año 1930...

Su madre estaba muy viejita, pero aún tenía todo el poder que sus juveniles 80 años le deparaban. Seguía siendo la señora de la casa, y lo que ella decía se hacía. Y seguía vistiendo de negro.

Clara, se había apegado mucho a ellos. Las niñas, ya eran unas lindas adolescentes muy educadas que colaboraban gustosamente en todos los quehaceres de la casa. Daba placer verlas.

En cambio el mozalbete no. Era áspero como su padre, y rebelde y sentía hacia Joaquín una especial inquina. En realidad era mutuo. Celaba a su madre, como si fuera su marido y a Joaquín, ya un par de veces lo había sorprendido mirando a su madre de esa manera que a él no le gustaba ni medio.

Nunca se insinuó ni se propasó “el viejo “, como él lo llamaba, pero él sabía que el asqueroso tenía pretensiones sobre su madre, aunque era tan idiota que jamás las había manifestado. Y mejor que eso fuera así. Él se iba a encargar de proteger a su madre de semejante viejo.

Clara, era ajena a todos los pensamientos de su hijo. Ella simplemente se limitaba a amarlos a los tres. Y a trabajar.

A Joaquín, lo cuidaba, como lo cuidaba su madre, sólo porque así la pobre Doña Rosalinda quería que fuera. Pero nunca se había fijado en él como hombre. Aunque no le disgustaba, pero esa era una idea muy loca... ella era la ama de llaves, y para colmo viuda y con hijos. Y era honesta. ¡Jamás caería en ese error! Pero sentía las miradas de Joaquín... y no le desagradaban.

Clara y Joaquín pasaban breves momentos juntos, pero eran breves momentos llenos de calor y de color. Sus charlas eran siempre muy entretenidas y hablaban de todo. Poco, pero de todo. Clara, era bastante culta. Le gustaba mucho leer. Por eso él, libro nuevo que salía en Buenos Aires, lo compraba para llevárselo como obsequio a ella.

Una vez, a principios de septiembre... la pobre Doña Rosalinda, tuvo que salir urgente de viaje. Su cuñada, la única que le quedaba, estaba muy grave y había mandado a buscarla. Carmela, así se llamaba, era casi como la madre de Doña Rosalinda. Ellas siempre se quisieron mucho. Y ahora la pobre estaba muy jodida, casi con una pata en el cajón.

Y para la finca de Carmela salieron entonces esa tarde: Gualberto, el joven Nicolás – que era el hijo de Clara – y que ahora manejaba el Ford T y Doña Rosalinda, que estaba decidida a quedarse con Carmela hasta que ésta se fuese.

Joaquín llegó esa noche a la casa, y se asustó al no ver a su madre, venir a recibirlo.

Habían intentado comunicarle la noticia, pero él ya venía viajando.

Clara le preparó el baño, y le dejó lista toda la ropa de “entre casa” sobre la cama, para que él se pusiera cómodo.

Luego, le preparó la cena que a él le gustaba... y las niñas se la sirvieron. Estaba muy satisfecho. Preocupado por su madre... y por su tía. ¿Pero qué podía hacer?  ... eran cosas de mujeres y del destino. La vida es así.  Algún día tía Carmela se tiene que despedir. Y algún día, todos haremos lo mismo.

Salió a la galería a mirar la Luna, y se sentó en una de las mecedoras de algarrobo. Prendió un cigarro. Y escuchaba como las mujeres, dentro de la casa, terminaban con las tareas hogareñas.

En eso salieron las niñas, que se iban a su casa a dormir. Ya era poco más de las 20:30 hs. y estaba entrada la noche.

Una noche bella y serena como ninguna, perfumada de jazmín de lluvia y, si bien era septiembre... no hacía frío; de todas maneras a esa hora ya todos se preparaban para dentro de un rato irse a dormir.

 A las 9 de la noche... en el campo... no hay mucho más que hacer.

Poco a poco los ruidos de la casa se fueron silenciando y las luces una a uno se fueron apagando. Y él observaba todo, muy atento y esperaba sentado en la mecedora al lado de la baranda de la galería, mirando con fijeza la puerta de atrás.

De pronto esa puerta se abrió, y salió Clara, y él se incorporó de un salto y fue a su encuentro. Pero sólo la brasa de su cigarro se veía. Estaba todo muy oscuro, debajo de la galería... por más que más allá la Luna, todo lo llenara de luminosa plata.

¡Ay Don Joaquín! ¡Me asustó!

¡Oh! ... ¡Lo siento Clara, le juro que no era mi intención! ...

Y así, sin avisarle... él le tomó la mano...  y ella no se resistió.

La atrajo contra sí, y la besó tiernamente en los labios.

Ella, se quedó quieta, como si aún no entendiera y no le correspondió... y él sin desanimarse y lleno de amor volvió a insistir, y ella rodeó entonces su cuello con sus brazos.

Te amo Clara, y lo sabes. Te he amado desde el primer día que te vi.

¡Joaquín... yo...! ... Balbuceó ella...

¡Calla mujer, por favor, no digas nada! ... No es necesario que digamos nada...  Yo se que tú también me amas ...

He esperado tanto este momento. Lo he soñado cada día, cada noche, cada mañana.

Soy un viejo tonto, lo se. Y tú apenas una muchacha... pero te amo, como nunca he amado a ninguna mujer.

Y volvió a besarla.

Una magia increíble incendió entonces sus cuerpos...  y si bien los tomó por sorpresa entendían los dos perfectamente bien lo que les pasaba... lo que sentían.

Y él la siguió besando y diciéndole todo lo que la amaba... y ella... Ella aún no sabía se era realidad todo eso o simplemente soñaba.

Él la invitó a su habitación... y ella titubeó un poco, pero lo deseaba.

Y ambos pasaron la más frenética de las noches.

¡Se amaban!

Antes del alba se despertaron, se sonrieron y se iluminaron uno al otro con la luz brillante de sus respectivas miradas  y cada uno le dio al otro un rápido beso. Tácitamente, se entendían. Ya estaba demostrado, que entre ellos, no hacían falta las palabras.

Ella se levanto y se fue al baño a atildarse y rauda  partió a su casa, y él se quedó extasiado, esperando al primer rayo de Sol de ese glorioso día.

De golpe, se escuchó un motor, ero un auto que se acercaba. Se detuvo en la entrada de la casona y le dieron fuerte a la aldaba.


Buenos Aires 1870-1930

¡Vamos Joaquín! ...¡Joaquín levántate! ... ¡Arriba hombre que hay que ir ya para la Capital! ... ¡Hay que defender la democracia! ... ¡Es Uriburu que lo quiere voltear al Peludo!

Y así, sin darle tiempo a poder siquiera reaccionar, se lo llevaron los correligionarios a Joaquín que sólo pensaba en Clara, y en una vuelta del camino el auto perdió una rueda. El conductor perdió el control del mismo y se estrellaron los cuatro sin remedio, contra el grueso tronco de un antiguo árbol.

Y Joaquín alcanzó a ver el dulce rostro de Clara, que le decía... “ No olvides nunca mi amor, que te amo con el alma y vayas donde vayas yo estaré contigo ... Él será varón y se llamará Facundo, y aprenderá ha amarte así tan intenso como yo te amo y su orgullo siempre será, ser el único hijo de Joaquín Borges. ” ...

Después de esto Joaquín sintió el beso... y el silencio... Y se fue ... sonriendo el 6 de septiembre de 1930. 

 
  Nombre
  Email
 
  Comentario
 
INSERTE EL CÓDIGO para activar su opinión
CAPTCHA Image
código:     ((Pincha si no puedes leer el código))

 
consulta y respeta las normas de uso
 
  Autor: 3DH385oDadiW 20/06/2016
  So excited I found this article as it made things much quekcir!  
  Autor: G8U19KOZ8ij 18/06/2016
  What's it take to become a sublime exnupoder of prose like yourself?  
  Autor: BUYTCarNi 18/06/2016
  My preolbm was a wall until I read this, then I smashed it.  
  Autor: g6qpyQBB 11/10/2015
  It's unusual to ltoace a knowledgeable for that you can buy many self-belief. Inside the industry now a days, not anyone very likes disclosing different clients the actual result for sale in this kind of annoyance. The easiest way fortuitous I am just to provide now recognized an amazingly superb blog due to the fact this unique. It really is really individuals like you of which deliver a real opening indisputably from your thoughts these enhance.  
  Autor: 8Zm2V7ykai6 09/10/2015
  I must take capability wiihtn to thank the person about the commercial approaches I have oftentimes celebrated opportunities yuor web blog. We’re looking towards the type of graduation for my own university or search for also over-all placement of feet could not seem to have been ultimate not having flowing up to your blog site. Basically will be of your help you to other ones, I'll be glad to assist and with what I had been taught at this point.  
  Autor: LO37Nlkt5ZY 07/10/2015
  Thank you a lot for giving ervoyene a very pleasant possiblity to discover important secrets from this web site. It really is so superb and stuffed with a great time for me personally and my office mates to visit your site a minimum of 3 times in a week to find out the new secrets you have. And definitely, I am also at all times amazed concerning the staggering ideas served by you. Certain 1 areas in this posting are undeniably the most efficient I've ever had.  
  Autor: angel ortega 21/07/2012
  creo que no es lo que el premio busca y no adapta a su realidad.esto parecia un culebron.y tampoco es la historia del origen de nuestro maestro facundo  
  Autor: Marta 13/02/2011
  A los Jueces de este Concurso:

Doy mi voto a este sencillo ,mas
tan bien construido cuento rural...
que posiblemente fuera inspirado en historias familiares...o no...
pero que merece mi fraterno respeto...Vale?


Y Gracias Cristina,por insistir en regalarnos tu talento para el relato... ADELANTE!!!

Quisiera leerte mas...

Siempre en Luz y Armonía...
Namasté.
 
  Autor: Emilio Zaldaña Godoy 12/12/2010
  Que hermoso es leer esta hermosa historia, bueno como algo curioso esque yo soy nacido un dia Viernes dia 6 de Septiembre en 1963 en una Aldea al Oriente de Guatema Llamado Papaturro Municiopio Zapotitla Departamento de Jutiapa. Este fue un Lugar que pertencia asta el 1876 a el Salvador pasando aser de Guatemala en esas mismas Fechas de 1876 Mi madre hija de un Alcalde Serio nacio en 1923 esta historia me encanta porque curiosamente son algunas partes parecidas en mi vida pero lo interesante que are un tema de esta parte al concurso gracias al señor Facundo por ser parte de nuestra historia en este Espacio.Admiro al señor facundo con su trajectoria su carrera eso es bello un personaje todo un celebre se a destacado en tan largo tiempo con su trabajo balla que a puesto su mejor de su vida asi que por eso estoy mandando mi privado correo aca.

Poeta Emilio