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Autor: Pla Ventura
13/03/2018
EL PEQUEÑO GABRIEL

U

na reflexión importante merece el asesinato y muerte de Gabriel Cruz, un angelito de ocho años que en estos días ha acaparado la atención de toda España puesto que ninguna persona de buena voluntad podrá entender cómo su presunta asesina, la que era la novia de su padre, estranguló al niño.

Los hechos empezaron el pasado 27 de febrero de 2018 en que, de pronto, Gabriel Cruz, en niño  almeriense desapareció en pocos minutos justamente en el trayecto que mediaba entre la casa de su abuela y sus primos. Apenas cien metros de distancia los que separaban ambas casas y, por ende, en trayecto que el niño debería de haber recorrido. Al no encontrarlo, sus padres entraron en la más absoluta desesperación puesto que, en la aldea donde se encontraba no había tráfico ni era un lugar de paso como para que alguien hubiera secuestrado al niño.


El cartel de la desesperación buscando al pequeño Gabriel

Los padres de Gabriel, Ángel y Patricia estaban separados y Ángel convivía con su novia Ana Julia Quezada. Lógicamente, la desaparición del pequeño unió a los que antes eran un matrimonio y, en buena lógica, el hecho de que vivieran separados no resultó obstáculo alguno para que se unieran por completo en la búsqueda del que era hijo de ambos, Gabriel Cruz, que así se llamaba el niño de ocho años de edad.

Ese mismo día de la desaparición del niño, los medios de comunicación se hicieron eco de la tragedia que ello suponía para los padres y, España entera estaba pendiente del caso. Los padres, a diario, frente a las cámaras de TV pedían, reclamaban que le devolvieran al niño que, por su edad, lógicamente, era un angelito, muy bonito como decía su desesperada madre. Ante la magnitud de los hechos y tratándose de un niño, tanto la policía, la guardia civil como todos los medios disponibles para ello, todo el mundo se puso a trabajar para lograr encontrar al niño; incluso cientos de voluntarios que se presentaron en el lugar para ser arte y parte en lo que a la búsqueda del niño se refiere. Durante varios días se rastreó toda la zona por todos los efectivos puestos al respecto; incluso, desde el Gobierno de la nación, el ministro Zolilo se puso en contacto con los padres del niño para asegurarles que, nada se dejaría por hacer con tal de encontrar al niño. Acción ejemplar del ministro como de todas las fuerzas del Estado que, como pudimos comprobar no se regateó el más mínimo esfuerzo por tratar de encontrar al niño.


Los padres del niño implorando que les devolviera a su hijito

Pasaban los días y la desesperación para los padres era cada vez mayor; todos los días, con lágrimas en los ojos, la señora Patricia Ramírez y el que había sido su marido, Ángel Cruz, ambos padres del niño, pedían con gritos desgarradores que le devolvieran al niño que, el angelito no había cometido pecado alguno. Sin duda, los momentos eran desgarradores; el tema del niño desaparecido hasta eclipsó el asunto de los catalanes que, ensimismados por completo en su locura, hasta quedaron eclipsados por un asunto tan emocional como la pérdida de un niño que, a la postre, como decía su señora madre, era un angelito del cielo.

No quiero ni pensar todo lo que estarían sufriendo esos padres que, desgarrados, con lágrimas en los ojos, a diario le daban las gracias a todos los efectivos que rastrearon muchos kilómetros en la redonda con la finalidad de encontrar al niño. No cabía más dolor en los cuerpos de dichos padres. Pongámonos en su lugar y todos comprenderemos la tragedia que ellos estaban sufriendo. ¿Cómo serían las noches para dichas personas? No, no quiero ni pensarlo; si durante el día, arropados por todo el pueblo no cesaban de llorar de la pena que les embargaba, las noches debieron ser de un dolor insoportable.


La madre, rota por el dolor al conocer el asesinato de su hijo

Así, como lo explico, durante doce larguísimos días hasta que, el pasado once de marzo la guardia civil, como resultado de las pesquisas que estaban haciendo, detuvieron a Ana Julia Quezada, la que era la novia del padre del niño y que tenía el cuerpo sin vida del niño en el maletero de su coche y el que había tenido enterrado en un pozo. El momento resulto épico; la misma guardia civil, cuando encontraron el cuerpo del niño en el maletero de su presunta asesina, rompieron a llorar como si de niños chicos se tratare. No era para menos; la desesperación de los agentes del estado se conmovieron como lo hubiéramos hecho cualquiera de nosotros. Y, lo que es peor, al comprobar que, durante todos los días de la búsqueda del niño, Ana Julia Quezada, como presunta autora del asesinato del pequeño, durante todos esos días mostraba el mismo dolor por la desaparición del niño que mostraban sus propios padres. Un caso inaudito en la historia de los crímenes más aberrantes que se han cometido en España.

Sin duda alguna que, de todos los crímenes que se han cometido en España, el de Gabriel Cruz, un angelito con apenas ocho años de edad, es el que más ha conmovido y emocionado a la sociedad española puesto que, todos, sin distinción, estoy seguro que hemos llorado la muerte de este niño tan bonito como decía su madre. ¿Cómo pudo dormir en la misma cama con su novio, el padre del niño, la presunta asesina Ana Julia Quezada durante todos estos días, sabedora de que había asesinado a la pobre criatura? Nadie lo puedo entender; es aberrante, dramático, criminal y todas las acepciones que queramos añadirle.

Son muchos los asesinatos de jóvenes que se han cometido en los últimos años en que, los padres de los asesinados, todos quieren que se implante de una vez para siempre lo que llamamos la prisión permanente revisable; es decir, que nadie pueda salir de la cárcel habiendo matado a una persona con apenas ocho años de privación de libertad. Los padres de Diana Quer, como de Marta del Castillo y otros muchos, están recabando firmas de la sociedad española para que, como explico, un asesino no pueda quedar en libertad tras haber cumplido una pírrica condena cuando, en realidad, lo que debería de prevalecer es la cadena perpetua. Si esos políticos que rehúyen que se establezca la pena de prisión permanente revisables les asesinaran a un hijo muy pronto cambiarían de opinión. Pero vivimos en la demagogia, en la más absoluta desazón cuando, para muchos, un asesino es un ser admirable.

Mi más absoluta admiración para esos padres, Patricia Ramírez y Ángel Cruz que, tras los hechos acaecidos, hasta han tenido la grandeza de promulgar a los cuatro vientos que, por favor, que nadie haga bandera del odio, que todo se transforme en amor, ese amor que ellos han recibido por parte de tantísimas gentes de buena voluntad que les han secundado en su dolor. Como vemos, a dichos padres, no les han quedado fuerzas ni para odiar a esa hija de la gran puta que se vino a España para matar a un niño indefenso, a un angelito que, su único pecado, por lo que hemos visto, para ella, éste no era otro que ser hijo de su novio.


Ana Julia Quezada, la presunta asesina

Como explico, un drama real con un final macabro. Cualquiera de nosotros, por favor, pongámonos en la piel de esos padres y luego empecemos a analizar y con toda seguridad a comprender a unas personas que, por muchos años que pasen, jamás encontrarán el menor atisbo de luz en sus vidas porque una asesina les robó lo que tanto amaban, su hijo Gabriel, ese angelito que, le veíamos en las fotos que nos mostraban y todos quedábamos consternados.

Lo peor de todo es que los asesinatos en España se reproducen con una asiduidad casi normal, cosa casi que lógica porque no hay temor, porque todos los asesinos saben que tienen el respaldo de un gran número de hijos de puta que encima les aplauden para que les administren lo que ellos llaman derechos humanos.

Por lo visto, las criaturas asesinadas y sus padres, esos no tienen derecho a nada, salvo al dolor y la comprensión de los millones de seres humanos de buena voluntad que somos capaces de comprenderles. Mal camino el que andamos en que, como se demuestra, una vida humana no vale nada, la prueba no es otra que un asesino, con apenas diez años en la cárcel, de repente se encuentra en la calle para seguir matando. Y encima tenemos que mostrarles los derechos humanos que les compiten.

¿En qué país vivimos? En España, porque como sabemos, en Estados Unidos, por ejemplo, cualquier asesino está en la cárcel para cumplir lo que se llama cadena perpetua y, en muchos de los estados todavía lo hacen mejor, aplican la silla eléctrica que suele ser más efectiva porque al que sientan en dicha silla, ese no vuelve a matar a nadie.

Hoy, Almería, yo diría que España entera, ha despedido con lágrimas en los ojos al pequeño Gabriel que, de repente, sin que se lo propusiera, era un poco hijo de todas las personas de buena voluntad que todavía quedan en este mundo.

Su sepelio ha sido una manifestación de dolor por parte de todo el mundo que, como sus padres han confesado, dentro del irreparable dolor con el que viven, sienten una gratitud desmedida hacia el pueblo almeriense y, a no dudar, por España entera que les ha secundado en estos días de incertidumbre que, lamentablemente, han llevado, como resultado final, el asesinato y  muerte de un niño de ocho años llamado Gabriel Cruz. Claro que, para cruz, la que les queda a sus padres al ser testigos de cómo se ha asesinado a su hijito. Desde luego, si hubiera justicia plena, Ana Julia Quesada, como presunta autora de tan cruel asesinato debería de pudrirse dentro de una cárcel.

Descanse en paz el niño Gabriel Cruz que, sin pretenderlo se ha inmortalizado para siempre puesto que ninguna persona de buena voluntad logrará olvidarle.

 
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  Autor: Marta Ecco 13/03/2018
  Luisito querido:

Queda una sin palabras ante semejante tragedia...
Segura estoy que aún cuando nos afecta a todos los que vibramos con el dolor de padres,abuelos y hasta compañeritos de su escuela y barrio...el corazón de un ser tan tierno como tú,amoroso abuelo de niños bellísimos y adorables también...tiene que padecer un verdadero infierno de terror.

Entiendo tu espanto ,cariño,y me digo,¡¡¡qué gran desahogo para tu alma debe ser ,poder expresarte en tus sentidos términos y compartirlo con los que te tenemos siempre presente en tu Amorosa Fraternidad.

Quiera el Cielo contener tanto dolor ,miedo e incertidumbre,para seguir con el torso extendido y la respiración profunda en un mundo que cada día ,cada año que te añade la existencia...se soporta menos aunque se acepta más,lo que desdichadamente resulta inevitable...que el mal,camina al lado del bien...y más de una vez...ni lo podemos percibir hasta que la fatalidad nos golpea de cerca.Te quiero,hermanito,de corazón puro y lleno de ternura...Vé y abraza a tus niños y también a todos los que amas,y diles nuevamente cuán infinitamente les amas...Un abrazo de más...nunca sobra.Recibe el mío que aunque ciber,es tan fraterno como el que acabo de dar a mi vecina y amiga que encontré recién ,camino a la compra diaria.
 
  Autor: Arquimedes Estrázulas Pires 13/03/2018
  El mundo se transforma en velocidad nunca imaginada y en esa transformación pasa por las profundidades umbralinas donde espíritus malignos trabajan, con ahínco, para dominar mentes debilitadas por la distancia - consciente o no - que ellas han mantenido de Dios.
Aquí en Brasil cosas horripilantes también ocurren todos los días, con niños, con mujeres, con ancianos, con seres humanos, en fin.
Y el mal galopa. Aparentemente sin posibilidad de ser parado. Pero es sólo aparentemente. Dios no permitiría el fin de su obra sólo para satisfacer voluntades pequeñas, de seres que insisten en permanecer en el mal.
Todo en su tiempo, querido Amigo Luis Pla Ventura; todo a su debido tiempo.
 
  Autor: Leticia 13/03/2018
  Esta noticia ha recorrido el mundo y creo que no debe haber persona en su sano juicio a la que no se le haya desgarrado el alma.

Es increíble ver como psicópatas conviven naturalmente entre nosotros y no hay forma de detectarlos a tiempo.

Creo que almas como las de Gabriel son las que se inmolan para que como sociedad reaccionemos y cambiemos cosas.

Cosas como leyes, actitudes, pensamientos, y prestemos mucha atención con quienes nos relacionamos y como vamos por la vida porque atraemos lo que se nos parece.

Desconozco las razones que esta mujer tuvo para hacer algo así, realmente no se comprende ni se puede justificar, solo espero que cumpla la condena que corresponda a tamaña aberración y que la sociedad toda, no solo de Almería, reaccione a tiempo para que la justicia accione debidamente.

En Argentina muere una mujer cada 30 horas por violencia de género y no hay forma de pararlo.

Creo que a nivel mundial, todos debemos hacer una mirada más hacia adentro, más personal y empezar a sanar todo lo que tengamos pendiente porque de todos los pensamientos surge un inconsciente colectivo que termina manifestándose de una u otra manera.

Entonces si nuestro pensar y sentir vibra en el amor, el perdón y la gratitud quizás entonces puedan terminar todas estas locuras, si en cambio vibran en frecuencias de odio, dolor, ira y resentimientos siempre aparecerá un loco/a que termine plasmando en hechos como este esa acumulación de bronca de una mayoría.

Mis condolencias a los padres de Gabriel que no hay formas ni palabras que los puedan consolar y toda la luz para el alma de Gabriel, bello, inocente para que encuentre el consuelo en los brazos de nuestro Padre.

Saludos desde Mendoza para todos...!!
 
  Autor: Paco alvarez 13/03/2018
  Realmente terrible y encima parece que no es el único asesinato. Estas personas no deberían salir de la cárcel