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Autor: Pla Ventura
19/11/2018
JOSÉ ÁNGEL RAMÍREZ CUENCA, ARTISTA POR LA GRACIA DE DIOS

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no no sabe nunca las sorpresas que pueda darle vida, para bien o para mal, pero son cosas que uno no espera y, así me sucedió a mí días pasados en la ciudad de Tomelloso en la que acudí para dar una conferencia y, de repente, me encontré con un talento al más alto nivel llamado José Ángel Ramírez Cuenca en calidad de pintor, el que exponía su obra en la Posada de los Portales de Tomelloso, el lugar emblemático de la ciudad donde todos los artistas quieren exponer su obra.


Venecia, la Plaza de San Marcos

Al margen de admirar su maravillosa obra que, para la ocasión José Ángel, adoptó sus lienzos hacia la fiesta de los toros, algo que cautivó a propios y extraños. ¿Cómo cautiva un artista? Muy sencillo, cuando su obra llega al corazón de los que se pasean por la galería que, sin mediar palabra, sin que nadie les diga nada, de repente ves que a muchos de los asistentes les saltan las lágrimas de la felicidad que la obra les ha trasmitido, es el caso de este pintor de Albacete que, habiendo expuesto en innumerables galerías no dudó en acudir a Tomelloso para que allí admiraran su arte.

Allí en Tomelloso pude conversar con el artista y con su encantadora esposa, un binomio de seres humanos para darle lecciones a la humanidad, tanto a nivel artístico como humano. Si José Ángel Ramírez Cuenca es capaz de cautivar con su obra, su bella esposa, María José Herrera, hace lo propio cuando trata a las personas a las que, sin distinción, regala ternura y encanto. Las gentes en Tomelloso admiraron y contemplaron la obra pictórica de este artista singular mientras que, mi humilde persona recibía, a modo de donación del alma, capítulos insospechados del artista que nadie sabe y, como diría María José, hasta creo que no le interesan a nadie, aunque yo sostengo que la vida de cualquier artista le interesa a todo el mundo.


Uno de los canales venecianos

Nada tiene de malo que el mundo sepa que, José Ángel Ramírez Cuenca, el pasado mes de mayo fuera recibido por Su Santidad El Papa en el Vaticano, un lujo al alcance de muy pocas personas pero que José Ángel hace gala en plenitud. En dicha fecha el artista le regaló a su Santidad un cuadro en el que había pintado al Santo Padre, algo que conmovió mucho al argentino más grande que pisa este planeta en la actualidad.

José Ángel Ramírez ha estado varias veces al borde de la muerte, algo que ha superado con una entereza admirable; y hay que ser muy valiente para vencer a la muerte aunque, como es su caso, haya quedado privado de libertad en sus piernas y, para colmo, el artista albacetense sigue sonriendo y, lo que es mejor, creando. Tras el encuentro con estos seres humanos quedé anonadado en mi alma, del placer que pude sentir en mi corazón.


Catedral de Nuestra Señora de Salute

No quedan gentes de esta estirpe; si él el grande entre los grandes, la labor de su esposa, todo amor y entrega hacia este hombre, es algo digno de elogio, como para ensalzarlo al más alto nivel porque María José, la esposa, son las piernas de José Ángel porque le ayuda en su movilidad y en todos y cada uno de los movimientos que hace cualquier persona con naturalidad, para este hombre es la hazaña más grande jamás contada.

Claro que, como José Ángel me dijo, no ha venido a este mundo a dar pena a nadie porque como él me confesara, el hospital de Parapléjicos de Toledo donde estuvo ingresado casi un año, allí hay decenas de personas peores que él que, para mayor desdicha, nada tienen que ver con el arte. José Ángel quiere, porque así lo desea, que se le admire o critique como artista que, todo lo demás, lo que tenga que ver con su físico, eso corre de su cuenta.

Pese al estado que se encuentra, el artista sigue dándole gracias a Dios porque como me confesara, le privó de sus piernas, pero le dejó intacto el cerebro, el corazón y sus manos para que, a diario sigan brotando de sus manos y sentidos lienzos admirables.José Ángel Ramírez Cuenca ha recibido premios por doquier, reconocimientos al más alto nivel, pero aquello de ser recibido por El Papa es lo que más le ha marcado en el mundo. Ser católico, como él confesara, y para mayor dicha, estar junto al primer mandatario o representante de Dios en la tierra, su éxito no puede ser más grande.

El artista al que aludo no me habló para nada de sus triunfos crematísticos que, habrán sido los que el destino le haya deparado, pero me enfatizó muchísimo en todos los valores que tienen sentido junto a ser humano y, en su caso, por haber sido abrazado por Su Santidad El Papa.


Uno de los emblemáticos puentes de Venecia

Un hombre como José Ángel que ha estado al borde de la muerte en varias ocasiones y que la vida le ha dejado para siempre en una silla de ruedas y siempre está sonriendo, sin duda que nos encontramos ante un hombre referencial para los humanos; un hombre y una mujer puesto que, como antes dije, María José, su esposa, amiga, enfermera, marchante, confidente, la que pone sus “piernas” para que su esposo pueda caminar y, de igual modo que él, pese a todo, le siguen dando gracias a Dios, todo ello me hace sospechar que estamos frente a una pareja de seres humanos a los que Dios nos los muestra para que tomemos lección y sepamos vivir con humildad, nosotros, justamente, lo que tenemos el don de la salud y podemos movernos por nosotros mismos.


Reflejos de Venecia

La obra de José Ángel es infinita. Ahí está todo en ese escaparate mundial que es Internet que, poniendo en Google su nombre y apellidos, de repente nos encontramos ante la grandeza de su obra que, en todos los órdenes resulta maravillosa e increíble puesto que, José Ángel es capaz de pintar todo lo que su corazón le demande, ya sea un desnudo de mujer, el rostro de Su Santidad, un montón de chatarra, las calles de Venecia, motivos taurinos, paisajes de toda índole; todo lo que nos muestra el universo y alcanzan nuestros ojos, todo puede ser pintado por José Ángel; y no es que pueda ser pintado, es que ha sido pintado, la prueba está en su “escaparate” ante el mundo que no es otro que su bellísima página Web.

Las pinturas que mostramos son las que José Ángel Ramírez le dedicó a Venecia

 
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  Autor: María José Herrera macia 19/11/2018
  Sin palabras Luis...Que preciosidad y cuanto cariño hay en este escrito.